
El primero de ellos no solo beneficia a la soja, sino también a los demás granos y subproductos.
¿De qué se trata? Pues del comportamiento reciente del dólar respecto a las principales divisas.
Contra lo que algunos creen, el dólar tiene una gran volatilidad y más bien tiende, a la larga a perder valor.
¿El dólar en baja?
Como el dólar es la principal divisa en el mundo, cuando se deprecia, lo que usualmente sucede es que las demás divisas se revalorizan.
Al revalorizarse, los países que tienen tales monedas pasan a poseer mayor capacidad adquisitiva de productos del exterior, por ejemplo, granos y subproductos. En consecuencia, los precios agrícolas tienden al alza.
Además, al ser la estadounidense la moneda por excelencia del comercio global, los precios de los commodities tienden a elevarse, pues ellos se cotizan en dólares.
La posición del dólar como moneda de reserva mundial lo convierte en el mecanismo de cotización de referencia para los commodities agrícolas.
Lo que resulta nuevo es la forma que el dólar está cayendo a resultas de las señales de ralentización del crecimiento en EE.UU. por la incertidumbre sobre la nueva política arancelaria.
Vale la pena observar el comportamiento del dólar desde el 27 de febrero a la fecha.

El cuadro precedente abre una esperanza sobre los precios.
Observen que, justamente, desde la caída del dólar, el precio de la soja ha venido en suba.
¿Puede ser casualidad?
Desde este exclusivo punto de vista, es una buena noticia para el precio de los granos y de los subproductos. Además, como el peso argentino está en gran parte atado al dólar, también nuestra moneda sufre algún grado de devaluación respecto a las demás divisas.
Es cierto, es muy suave, pero algo es.
Menor superficie de soja en EE.UU.
El otro factor es el de la menor superficie que la soja tendría en esta campaña EE.UU.
Según el USDA, habría una menor superficie con un incremento en la correspondiente con el forrajero en la nueva campaña estadounidense.
Los privados han estimado el área en 38,19 millones de hectáreas. Es un número claramente superior al de 38,04 millones del Foro Anual del USDA de febrero y al de 36,66 millones en el ciclo 2024/2025.
Según la información que acaba de publicar el USDA, (National Agricultural Statistics Service -NASS), la superficie estimada para maíz se incrementó un 5%. Y la de soja se redujo un 4%.
Como factor negativo vale remarcar la chance de que este miércoles entre en vigor el nuevo programa arancelario del 25% por parte de EE.UU. dirigido a México y Canadá.
Como vemos, pese a todo, hay elementos para no caer en el escepticismo.