La Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) realizó un balance de año y trazó perspectivas para el próximo año. “En la Industria Frigorífica, empezamos este año con muchas expectativas y con la esperanza de que fuera mejor que el 2013. Lamentablemente, por diversos motivos, no fue así”, comentó la entidad presidida por Javier Peralta.

El comunicado de FIFRA agrega: “Como consecuencia de las políticas llevadas a cabo para con la carne vacuna, sufrimos el cierre de varias Plantas faenadoras que, por su estructura, no pudieron reconvertirse. A su vez, las grandes Plantas Exportadoras que sí lo hicieron, sin quererlo, perjudicaron a las Plantas de faena para consumo interno, ya que se creó una competencia entre ellas que no existía, perjudicando de manera directa a la mediana industria de capitales nacionales, derivando en el cierre de algunas y motivando a otras a cambiar de razón social o transformarse en "Cooperativas de Trabajo", utilizando este tipo legal para evitar el pago de Jubilaciones, Cargas Sociales, ART y otros impuestos”.

Asimismo, FIFRA declaró que no ha sido exitosa la normativa vigente sobre la prohibición de la faena de animales livianos. “El mejor incentivo para hacer animales más pesados es la posibilidad de obtener ganancias y, cuando eso no está claro, los operadores tienden a minimizar los riesgos. Eso está pasando con la producción de carnes en nuestro país”, aseguró la entidad.

“Los controles efectuados por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGYP) se centraron en los frigoríficos. Sin embargo, pese a la buena voluntad de los principales funcionarios de esa cartera para llevar adelante un control integral y castigar a quienes incumplen esta normativa, problemas de absoluta índole administrativa y la poca confianza de rentabilidad en una inversión de mediano plazo (2 años vista) impiden el anhelo de los actores de ser más eficientes agregando kilogramos al stock existente”, agregó el comunicado.

Otros aspectos perjudiciales este año fueron la inflación, el incremento de costos  de transporte, energía, salarios y tasas  y la reciente baja en el precio de los subproductos (fundamentalmente el cuero).  “Todas estas situaciones adversas y la para con las exportaciones de carnes bovinas”, sostuvo FIFRA.

De persistir el escenario actual, FIFRA aseguró que se puede desaprovechar “la oportunidad que se nos abre con el acceso a la denominada Cuota 481, dejando que otros países puedan exportar mientras que el sector local por complicaciones administrativas tiene impedido un mayor encierre de animales.  Pese a los problemas enunciados y que trascienden a una gestión de un gobierno, somos perseverantes y creemos que en 2015 se puede empezar a corregir algunos de los problemas estructurales de la cadena de ganados y carnes”.