Un grupo de docentes y estudiantes de la Facultad de Agronomía de la UBA lleva adelante un innovador proyecto de extensión que busca acercar el conocimiento sobre los suelos a estudiantes de escuelas medias y agrotécnicas. A través de los monolitos edafológicos, facilitan la comprensión de la morfología, funciones y salud de los suelos en entornos urbanos y rurales. El proyecto de la Cátedra de Edafología propone divulgar la Ciencia del Suelo desde una perspectiva de Educación Ambiental.

"Los monolitos edafológicos permiten interpretar la formación y el funcionamiento del suelo. Trabajamos en conjunto con docentes y alumnos de las escuelas para definir experiencias didácticas según sus necesidades. Este proyecto también busca brindar información precisa sobre el estado de los suelos a través del análisis en laboratorio de muestras tomadas en las escuelas", contó la Ing. Agr. Cecilia Bonafina, codirectora del proyecto.

En este sentido, el trabajo con monolitos permite a los estudiantes ver el suelo en el aula. Además, funcionan como una herramienta colaborativa que integra actividades didácticas y genera conciencia sobre la problemática de los suelos en nuestro país.

El equipo de trabajo está conformado por docentes de la cátedra de Edafología: Dr. Diego Cosentino (director); Lic. Mercedes Busto; Esp. Cecilia Vespasiano; Dra. Daniela Villegas; y Lic. Andrea Herrera Tobon. También cuenta con la colaboración de los ayudantes de cátedra y alumnos de la FAUBA.

Según comentó Bonafina, en las escuelas urbanas y rurales, comprender el funcionamiento del suelo es clave para conocer los impactos ambientales y las interacciones humanas con el entorno. En el caso de las escuelas agrotécnicas, donde los estudiantes tienen contacto directo con el suelo en su formación, esta herramienta permite mejorar su comprensión y manejo.

El proyecto se desarrolla en función de las necesidades de cada escuela. En el área urbana de AMBA, los estudiantes visitan la FAUBA para realizar actividades en la calicata, el laboratorio y el aula. En cambio, en escuelas agrotécnicas de la provincia de Buenos Aires, se realizan encuentros virtuales previos a la visita para ajustar la actividad a la currícula y recursos disponibles.

Luego, en visita, se llevan a cabo talleres de descripción morfológica y extracción de monolitos. "Esos talleres culminan con la extracción del monolito que debe seguir en la escuela un proceso de adecuación, secado e impregnación, que permite que luego el perfil del suelo se mantenga expuesto. También traemos a nuestro laboratorio muestras de los diferentes horizontes y les realizamos análisis cuyos resultados compartimos con las escuelas para que conozcan un poco más los suelos sobre los que operan a diario", explicó Bonafina

"En todas las instituciones donde pudimos llevarlo a cabo -agregó la codirectora- la participación de alumnos y docentes fue muy positiva. Siempre buscamos que la actividad se inserte en una propuesta pedagógica de la institución".